Curvas y miradores de La Rumorosa, la carretera que susurra

rumorosa baja california

Panorámica de La Rumorosa donde se realiza rapel, Tecate, México. (Foto por Gonzalo González/www.zalofoto.com)

La Rumorosa debe su nombre al sonido del viento entre las caprichosas formaciones de piedra. Esta carretera es uno de esos lugares que no te dejan indiferente. Quizás porque nada nos puede preparar para las impactantes panorámicas sobre la sierra de piedras y, a la distancia, la inmensidad de la Laguna Salada que se extiende hasta Mexicali, más allá del horizonte.

De mirador en mirador

La Rumorosa es el nombre por el que se conoce el tramo de la Sierra Juárez que desciende 500 m desde Tecate hasta las planicies de la Laguna Salada, que se extiende hasta Mexicali. Recorrer La Rumorosa por carretera es un sueño para aficionados a manejar, especialmente las motos, con sus curvas perfectamente trazadas. Nada más pasar la caseta permanece atento para encontrar a tu derecha la entrada al Geo Parque Casa de Piedra (normalmente hay un auto vendiendo burritos, que dicen los de allá son muy buenos). La Casa de Piedra es una indescriptible construcción integrada en La roca y un mirador de madera con magníficas panorámicas sobre el paisaje de piedras ocres de La Rumorosa. Curioso, sin duda.
La Casa de Piedra despierta curiosidad.

¿Quién la construyó? ¿Con qué objetivo? Su arquitectura orgánica, perfectamente integrada en la piedra, es lo primero que sorprende. Dentro, la razón es tan clara como las magníficas vistas que se disfrutan gracias al enorme ventanal que integra la casa en la naturaleza. Sobre su propósito, hay leyendas que hablan de contrabandistas, fiestas, lugar de citas secretas… Pero, al parecer, fue un ingeniero que trabajó en la carretera de La Rumorosa quien, prendado por el espectáculo natural, compró el terreno y construyó este refugio para disfrutar del paisaje y de la paz del entorno.


Pero no hicimos más que empezar. Continúa por la carretera y disfruta del descenso, a tu ritmo. Hay miradores estratégicamente situados durante todo el trayecto. Puedes parar, estacionar tranquilamente y tomar todas las fotos que desees. Cada mirador tiene vistas panorámicas diferentes e igualmente impactantes, algunos incluso con torre vigía y telescopio. Tómate tu tiempo al bajar por la carretera de La Rumorosa y de regreso. En verano las temperaturas pueden ser altas y el auto podría calentarse, tómalo en cuenta.

Molinos de viento, diablitos y aventura en La Rumorosa

Otra manera de disfrutar de este increíble paisaje de piedras redondeadas es acercarte al Parque Eólico. Durante la visita les explicarán cómo estos enormes molinos de viento generan la energía que ilumina Mexicali y Tecate. Muy cerca de aquí encontrarás además El Vallecito, un peculiar sitio arqueológico que te ofrece un interesantísimo paseo para ver pinturas rupestres, la más famosa de las cuales es el Diablito. En el punto más alto del mismo poblado de La Rumorosa está el Campo Alaska, que se construyó como sede de gobierno durante los meses de infernal verano en Mexicali. Después fue cuartel, manicomio y hoy se ha recuperado como museo.
 
En Campo Alaska están los que ya no están, los que no llegaron, los que iban a llegar, los que se fueron, los que no son visibles, lo que fue, lo que no fue, lo que pudo ser y sus fantasías. Es como si todos estuvieran vivos y muertos. Así es la realidad, el todo.

José Javier Villareal, poeta tijuanense.

 
Finalmente, si lo tuyo es la aventura, contrata los servicios de un operador especializado y vive La Rumorosa desde una línea de rappel, deslizándote por las paredes rocosas en un escenario natural impactante. ¡Inolvidable!

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